Puedes depender económicamente de tu pareja porque tú no trabajas fuera de casa y tu pareja sí, pero no por ello esa persona tiene que tener más poder sobre ti o intentar ejercer una posición de dominio.
Como por ejemplo esa, el desplazarse de la casa al trabajo que ya estudios prepandemia habían dicho que es el momento que más perjudica al bienestar mental, emocional y físico, provocando enfermedades y padecimientos y robándonos de tiempo.